La
Comunidad de Vecinos en sí no tiene otro objetivo que el de administrar las partes
comunes de la propiedad compartidas entre varias viviendas.
De ahí la necesidad de regular unas normas de vecindad, acuerdos,
funcionamiento...
Hoy
en día, donde la sociedad del bienestar se ha instalado en todos los hogares,
implica (en algunos casos) administrar ascensores, escaleras, zonas de juegos,
piscinas, jardines... se convierte en un aspecto importante, ya que es fuente
y origen de problemáticas.